






Cuando leí en Vogue.es que Conde Nast iba a editar la versión española me puse contentísima. Y la revista me ha encantado. La he leído entera de un tirón. A diferencia de las versiones anglosajonas conocía a todos los personajes. Las entrevistas y reportajes son interesantes, jugosos y con buen ritmo. Y las fotos de excelente calidad.
En la portada figura Rania de Jordania. Las fotos de Mario Testino son fantásticas como es habitual en él, pero en la entrevista no aporta nada nuevo. Es cierto que de Rania he leído mucho. Para "documentar" mi viaje a Jordania hace un año incluso vi por internet la entrevista que le hizo la escandalosa Oprah Winfrey.
Muy interesante la entrevista a Mario Conde, al juez Bermúdez y la biografía de la mujer de McCain. Y genial (por las respuestas del personaje) la entrevista a Manolo Blahnik que incluye frases como las siguientes:
“¿Unos Manolos? Me suena a un bar de toreros retirados o a una compañía de transportes."
Como dice mi amiga A., Blahnik tiene razón salvo que lo pronuncie Carrie con su "stupendo" acento americano.
“Yo hablo con imágenes y no soy nada diplomático, ya verás”
“Adoro las palabras como meapilas, anquilosado. ¡Uy! No sé en qué idioma te estoy hablando... "
Y me ha hecho ilusión saber que tenemos algo en común: los dos utilizamos las películas como medio de evasión y/o terapeútico. Declara que para enjugar la tristeza que lo invadió el día de la muerte de Yves Saint Laurent corrió a por Daisy Cenyon de Otto Preminger con una maravillosa Joan Crawford.
Vanity Fair es mucho más que una revista de moda o de ecos de sociedad. Yo diría que es una revista sobre personajes interesantes de actualidad con fotos divinas.

Estamos de acuerdo con Ally en que la televisión es un desierto. No hay una serie decente a la que engancharse, así que, os proponemos un ciclo de cine clásico en casa. Lo inaguramos con Paul Newman por muchas razones:
Si entre tus propósitos de septiembre está llenar tu rutina diaria de momentos especiales, y dejar de sentirte frustrada por no llegar a todo, volver a ver “Amélie” te puede dar algunas pistas.Amélie no se deja marcar por la tragedia de su pasado, y en su mundo no hay ni rastro del escepticismo imperante, ni de los horarios medidos al milímetro, ni de la necesidad de hacer siempre cosas útiles y rentables.
Empieza el curso contagiada por el espíritu Amélie, con un gesto tan sencillo como dar los buenos días al conductor del bus con una sonrisa sincera.
Para: So You!
Haz tick en las opciones con las que te identificas:
De los suplementos de fin de semana, So You! elige Yo Dona por cuatro razones: